La guía Adolescentes frente al sida está firmada por
cinco especialistas, entre los más experimentados de España,
que trabajan en el servicio de enfermedades infecciosas del Hospital
Carlos III (Madrid). En consonancia con su carácter divulgativo,
resume en lenguaje llano y sin aparato crítico los hallazgos
de la investigación sobre la transmisión del sida.
En los lugares oportunos incluye también reflexiones antropológicas
sobre la conducta sexual, hondamente implicada en la propagación
del VIH. Como señalan los autores en la presentación,
“estamos convencidos de que una buena comprensión del significado
de la sexualidad humana constituye una de las mejores formas de prevenir
el sida”.
Guía Adolescentes frente al SIDA.
El texto se fue difundiendo pacíficamente hasta que, al cabo
de un año, El País lo descubrió y el pasado 18
de noviembre le dedicó un amplio artículo crítico
con tono escandalizado. Acusó a los autores de hacer afirmaciones
sin base científica, como si, por ejemplo, la relación
entre la promiscuidad y el aumento de infecciones, o la mayor tasa de
enfermedades de transmisión sexual entre los homosexuales no
estuvieran comprobadas en estudios publicados. Y en cuanto al contenido
ético y antropológico, el artículo no concedía
a los autores el derecho a la libertad de expresión para salirse
del guión políticamente correcto.
En realidad, esta guía concuerda con recomendaciones de instituciones
sanitarias como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este
organismo de la ONU acaba de publicar una nueva versión, fechada
el 1-2-2008, de su manual Priority interventions: HIV/AIDS prevention,
treatment and care in the health sector, destinada a los responsables
de la sanidad y los profesionales de la salud. También ese texto
recoge la estimación más reciente sobre la eficacia del
preservativo (80-90%) y lo recomienda sobre todo para la población
con mayor riesgo; pero a la vez señala que se debe igualmente
“asesorar sobre el retraso de la iniciación sexual y la
reducción del número de parejas”. Eso mismo, y no
solo el condón, recomienda en particular para los jóvenes
en el apartado correspondiente.
Algo similar dice la American Medical Association en su “Parent
Package”, un folleto para padres de adolescentes sobre 15 temas
que afectan a los chicos, entre ellos la sexualidad y el sida. Allí
se lee, por ejemplo: “Hable con su hijo o hija adolescente sobre
las razones para retrasar las relaciones sexuales. Recuérdele
que puede decidir esperar (abstenerse) aunque haya tenido ya relaciones
sexuales. Dígale que no todos tienen relaciones y que ser
virgen está bien”. Sobre la prevención
del sida, la AMA aconseja: “Recuerde a su hijo o hija adolescente
que no tener relaciones sexuales (abstinencia) y no compartir agujas
de ningún tipo (por ejemplo, para drogarse, para hacerse un piercing,
para tatuarse) son los modos más seguros de evitar infectarse
con el VIH”.
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